Espéreme, le pidió ella mientras se abotonaba la blusa y se calzaba las botas, pero él no la esperó, solamente se puso la argolla de oro en el anular izquierdo y se fue sin decirle una palabra, ni dedicarle una mirada. Ella se quedó contemplando la puerta cerrarse con el cierre de la falda a medio subir… pero tenía que apurarse, le quedaban diez minutos de la hora de colación y quien se acababa de marchar la despediría si llegaba tarde.
lunes, septiembre 10, 2007
Pollito al velador
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
Primero... debo suponer que este no es un texto robado y mejorado? Hahahahah =P
Me gustó, primero pensé que era como algo así para "Santiago en 100 palabras", pero conté las palabras y eran 81, já xD.
Me gusta porque no tiene ese toque tan inocente, pasea por algo un poco más osado, pero aun así con la presencia de la delicadeza que caracteriza tus letras (creo que eso fue como =O)
Saludos señor Buendía ^^
Segunda sorpresa... esta vez como las palabras usadas sutilmente dicen mucho. Me gusto el juego de la inocencia frente a un parrafo que nos dice mucho. Aunque esperaba alguna palabra dedicada a la sensacion de ella acerca del deselace. Decepcion? Costumbre? Esperanza? solo placer?
Quisiera haber obtenido un indicio.
:P
Me sorprendiste Nicolas =)
saludos
Es raro este escrito, no sé me deja una sensación rara porque primera vez que te leo algo que no sea dark o algo por el estilo xD!!
Gracias por explicarme lo que significaba "pollito al velador" jajaaj
Saluditos ^_^
Publicar un comentario