miércoles, septiembre 24, 2008

Susurros

Sus labios susurran palabras que lentamente el viento lleva hasta mis oídos, palabras que ruegan, que piden, que exigen, que aman, que odian; palabras que se clavan en mi piel y que me dejan pequeñas heridas que no se vuelven a cerrar, pero con las que aprendo a vivir.
Se acerca a mí, abre la boca temblando un poco, le da vergüenza admitir que tiene miedo de que un día mis labios se despidan con un beso distante y que no vuelva a tocarlos nunca más, tiene miedo que una tarde sus labios susurren palabras y que no haya oídos para recibirlas, ni bocas dispuestas a contestar. Por eso cada noche, bajo la luz de la ciudad que atraviesa el ventanal, su piel exige la mía y la busca entre los pliegues de las sábanas extendiendo una mano tímida, como si no supiera que respuesta va a obtener, como si no supiera que un palmo más allá mi piel vibra cuando se acercan sus dedos y que por orgullo me resisto a tocarlo también.
Cada mañana al despedirse me toma las manos, me da un beso y muy despacio dice que me quiere mientras me sigue hasta la puerta, donde se vuelve a despedir, vuelve a susurrar y espera a que avance un poco y me voltee para decirme una última palabra tan despacio que el viento tiene que cargarla hasta mí. Es cada día lo mismo: las despedidas, los besos, los susurros. Esos susurros que hacen que me pierda en los contornos de su cuerpo y que me obligan a recorrerlos con los ojos, con los dedos, con los labios. A medida que me alejo de la casa no escapo sólo de él, sino de su influencia e intento avanzar con el corazón apretándose en mi pecho y en la cabeza sus palabras dando vueltas provocando nuevas heridas y recordándome las viejas.
Una mañana todo fue igual: besos y susurros, alegría y temor, el amor y el dolor, el odio y el placer, todo mezclado en unos segundos. Di pasos lentos y sentí la atracción de su cuerpo sobre el mío impidiéndome avanzar, pero cerré los ojos y continué. Sé que se dio cuenta cuando seguí avanzando sin voltear para despedirme por última vez y tuvo que quedarse con las palabras atoradas entre los dientes.
Mucho tiempo después de aquella vez, vagando entre las calles de la ciudad pude escuchar sus palabras llevadas por el viento tibio y las cicatrices que alguna vez me dejaron volvieron a escocer y a brillar con un rojo escarlata. Podría ser que aquellas palabras no hubiesen sido para mí y que mis oídos expertos en captarlas las atraparon por costumbre, no sé. Pero aquella noche, en la soledad de una habitación vacía, de una cama vacía, de una almohada que añoraba conocer el perfume de su cabello recordé sus ojos en la oscuridad cómplice que nos envolvía y extrañé la timidez con que su mano me buscaba por las noches. Lo vi envejecer entre amores esporádicos en los que no gastaba aliento, diciendo palabras blandas y vacías que no provocaban nada en nadie: ni heridas, ni caricias. Porque guardaba todas sus fuerzas para cada mañana susurrarle al viento las mismas palabras que antes me decía a mi para que así las esparza, pero éste pierde siempre el rumbo y las extravía entre el cemento y el smog, puesto que ahora ya no hay oídos dispuestos a escucharlas, ni labios preparados para responder.

11 comentarios:

Tristancio dijo...

Uy, este relato tuyo me ha conmovido. Cuando avanzas en la lectura y te acercas al final provoca algo desolador... construyes, Nico, la atmósfera devastadora de la soledad, de lo que ya no podrá ser nunca más, con imágenes dolorosamente bellas...
Cada vez más, señor, las palabras se le rinden a sus pies (o a sus dedos, mejor dicho).

(Me lo quedo)

Abrazo.-

(Y sí... "para que complicar las cosas", je).

Anónimo dijo...

Lograste relatar la historia que muchos llevamos dentro. Al final, la decisión de partir y no mirara atrás es es el deseo de seguir adelante...con la vida. Fue un disparo directo al corazón y al alma de los que "tenemos" esas cosas. Un abrazo.

gabyko dijo...

CURSIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII jajajajaaja que paso niño xD queremos mas de tus escritos dark :caro: :protesta: jajajaja

Anónimo dijo...

Siempre una historia triste...
Me gusta cómo las escribes, pero intentaría algo más positivo :P

Bueh... sea lo que sea, escribe más seguido!

Chau! ^^

Nacho

César Ravanal dijo...

q cosa mas linda.....
a la ves es triste


como todo...

nada es para siempre

=)

Anónimo dijo...

Me senti reflejado ante estas palabras que siendo a veces tan ciertas, alguien pudiera pensar que son solo palabras de un guionista, senti en esas despedidas de las que hablas, lo mismo que sentia en aquellas mañanas al despertar en el hotel, y despedirse de la misma forma... que con el tiempo quedan atras y solo son recuerdos, que el viento se encarga de traerlos de regreso a tu mente en momentos que a veces no deseas recordar...
muy buenas palabras... no pense que escribias de esta forma, me he sorprendido y me has hecho recordar tambien...
un abrazo nico...


Joe.

Anónimo dijo...

Niño! Que cosa más zersi =P. Hablando en serio, sabes q me llegó al corazón esto . . . me fue imposible no traer a la mente aquella historia cortada de amor sin acabar aún . . . aquellos retazos de nostalgia que el viento me trae desde el norte, los tibios besos que aún guardo para él en mis labios y las caricias que aguardan su regreso. . . sí, ha de regresar. . . a pesar del tiempo y las heridas el olvido no me alcanza y su recuerdo me sigue como una sombra en el camino, ¿o será la estrella aquella que me alumbra? Luz y oscuridad . . . son las huellas que me ha dejado en el alma, ¿y en la piel? . . . aaaah, en mi piel, como un tatuaje color de luna se prendaron sus labios...
Ahora hénos así, yo aqui, él más allá del infinito queriendo ahogar los amores, los odios y las penas en lágrimas amargas que queman nuestros ojos . . . ya no habra mas dulzura. . .
Aguardare pues, en brazos de otro a que tus ojos tristes vuelvan a mirarme como antes lo hacian, a que tu boca me susurre esas dulces palabras y a caer en nuestro eterno juego hasta que la luna se apague, hasta que mis ojos se cierren y se seque mi corazon. . .

Me salió del corazón . . .
Mil chorrocientos besos
Tu Diani =P

Gui dijo...

me gusto lo que escribes, especialmente SUSURROS... parece estar dedicado a alguien a quien amaste!

Gui dijo...

me gusto lo que escribes, especialmente SUSURROS que parece estar escrito pensando en alguien a quien amaste...

Ro_ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ro_ dijo...

Me encantò. Supiste captar esa sensaciòn tan ambigua y dulce como la despida, ese desapego fisico luego de esa union corporal, esa contradiccion que se siente que va unida de la mano, esa dualidad, lo fugaz de la corporalidad, del deseo y esa sensacion de pertenencia y no pertenencia....
me encanto esa imagen de las palabras movidas por el viento sin destino, porque ya no habia nadie dipuesta a escucharlas. El dolor traspaso tus letras y me recordo esa sensacion...

Saludos