martes, octubre 14, 2008

Caballos Nocturnos

Sofía se despertó abrazada a Daniel, se levantó y le acarició con ternura, Daniel se incorporó y contempló las facciones de la mujer con que acababa de dormir. Tuve una pesadilla, murmuró Sofía al oído de Daniel. ¿Cuál?, preguntó éste. No sé… nada… sólo veía que te levantabas y te vestías… Hizo una pausa en que aprovecharon de besarse, Luego, sólo te ibas y no nos volvíamos a ver más, Eso no es una pesadilla, Lo es si se hace realidad. Daniel suspiró intentando no demostrar sus pensamientos internos, ella esperaba que él confirmase que ese mal sueño nunca se haría realidad; tenía los labios entreabiertos, la mirada ansiosa y en su respirar se adivinaba una agitación que no había presentado nunca antes frente a Daniel, ni siquiera cuando sus cuerpos se rozaban movidos por los hilos del deseo y de la inconsciencia etílica. Se conocían desde principios de año, pero todo contacto entre ellos se reducía a las miradas furtivas que se daban en los pasillos de la universidad, en ese entonces ya se deseaban, aunque por motivos diferentes: cuando Sofía miraba a Daniel veía en él un proyecto de marido, un hombre que la mimara, que le brindase una nueva vida, nuevas experiencias, nuevos mundos; por el contrario, Daniel sólo veía en ella una mujer hermosa que serviría para aliviar un poco el cansancio de una vida llena de confusiones y oscuridad…

A veces… el alcohol hace soñar cosas extrañas, comentó Daniel al cabo de un rato e intentó besarla, pero antes de que sus labios se tocaran Sofía se levantó y fue hasta la ventana. Encendió un cigarrillo.

El reloj de la pared marcó las diez en punto cuando, a medida que corría un poco la cortina para que el cuarto se iluminara, Sofía dijo: Igual… despertarse de una pesadilla es lo mejor… como darse cuenta de que sólo ha sido eso, abrir los ojos y ver la luz del sol, después de la noche oscura y llena de fantasmas… no sé, me dan ganas de cantar, dijo ella corriendo la cortina. Daniel también encendió un cigarro y se enderezó quedando con la espalda apoyada en la pared y los pies colgando, las volutas de humo que brotaban de su boca formaban extraños patrones en el aire enrarecido de la habitación.

»Genial que pienses así, Sofía, como si el solo hecho de despertar borrase todo lo que te aqueja… como si la luz del sol disipase tus miedos y temores, y solo quisieras levantarte y cantar aleluyas para agradecerle a Dios que luego de la terrible noche venga el día. Daniel pronunciaba cada palabra con un poco de ira, pero con mucho cuidado, continuó mientras el cigarrillo se consumía en sus labios. Pero… ¿qué queda para los que nos ocultamos en la oscuridad de la noche? ¿Qué se puede hacer cuando el mal sueño es la vida misma? Cuando dormir es, en efecto, el escape perfecto a una vida que no hace más que ponerte trabas y hacerte dudar. Dormir, solamente porque hay una esperanza - eso no más una esperanza- de que se pueda soñar algo distinto a la vida. No entenderías, para ustedes las pesadillas no son más que caballos nocturnos que pasan veloces e intermitentes por sus vidas. En cambio nuestra vida es una pesadilla, como si los caballos de la noche estuvieran siempre galopando sobre nuestras cabezas.

» ¿Qué podemos hacer cuando la luz del sol cada mañana nos muestre aquello que no queremos ver y los ojos de nuestra alma, que no se cierran, se quemen y ardan? ¿Qué queda para aquellos que como yo, no nos queda otra opción que ocultarnos en la noche oscura? No hay cantos de alabanza para aquellos que fuimos condenados a una vida de oscuridad. ¿Habrá, entonces, un despertar para nosotros? ¿Será la muerte el único despertar que tenemos? Me aterra pensarlo, yo no quiero morir… aún. Hizo una pausa breve en la que miró el cigarrillo que seguía consumiéndose. En parte, por eso fumo, para matarme lentamente, pues soy muy cobarde para hacerlo rápido, muy cobarde para tomar un cuchillo y clavármelo en el pecho, muy cobarde para saltar de un edificio y volar, sentirme libre de nuevo sin que el galope me atormente… Muy cobarde… Yo quiero encontrar un despertar en esta vida, quiero poder mirar por la ventana y decir: “Qué rico es cuando despiertas de un mal sueño”, quiero tener ganas de cantar aunque tenga que comenzar una vida nueva, porque los caballos de la noche aplastaron la anterior…

Daniel dejó de hablar porque el último poco de ceniza se desprendió del cigarrillo y había abierto un agujero en la sábana, en el colchón y en su piel. Sofía se había vestido sin dejar de escuchar a Daniel y lo observaba de pie frente a él asustada, sorprendida y sin saber que hacer. En realidad, ambos estaban sorprendidos, Sofía nunca lo había escuchado a él hablar tanto de corrido, ni Daniel tampoco le había dicho a alguien a lo que se sentía condenado. La verborrea siempre lo traicionaba, toda la vida su mente le había jugado en contra, en parte por eso se había convertido en un condenado, sólo cuando dejaba de pensar podía sentirse tranquilo, sólo cuando la luz del sol no le mostrara lo que de verdad era...

Daniel, eres un hueón súper extraño, dijo Sofía finalmente y dando media vuelta se fue; Daniel no intentó detenerla mientras ella abría la puerta, ni tampoco apareció corriendo cuando Sofía esperaba al ascensor y, si bien es cierto, se levantó y fue hasta la ventana, no fue para ver con nostalgia o remordimiento a Sofía alejarse caminando, tampoco lo hizo para agradecerle a Dios por el nuevo día que le brindaba, ni para observar la vida de sus vecinos… sino para, simplemente, cerrar la cortina que había quedado abierta y así poder volver a sumirse en la calma parcial que la oscuridad le brindaba a un alma condenada como la de él.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Se me van las palabras.....no se que decir...como lo haces?. Triste pero hermoso. Y pensar que tuve el honor de ver un pedacito antes de ser publicado.....odiennme los demas..jaja.

Un abrazo.

Cris

Anónimo dijo...

COOOOMOOO??? ¬¬ Lo dejaste antes leer antes de que lo publicaras a mi no?? =( (xD)

Esta realMENTE pre-cio-so
La verdad qesta vez me quedo sin palabras, solo una ovacion =P

Besitos
Tu Diani =P

gabyko dijo...

Es un escrito bastante extraño merry xD!!! No es de las mejores cosas que has escrito pero xD tiene partes interesantes y lo mejor: NO ES CURSI jajajaaja

chaus :lala:

Tristancio dijo...

Daniel lleva razón... en eso de dormir. Dormir es el equivalente en los tristes o condenados, al meterse en un ataúd de los vampiros. No sé por qué, tu relato me ha recordado a estos seres, a los vampiros, que están condenados a la vida eterna. Daniel, al menos, tiene la opción de morir.

Abrazo.-

Ro_ dijo...

Es raro comentar sin sobrepasar, porqeu valoro la creaciòn porque cuando lo hago es algo intimo una liberacion unica...

Pero bueno.. Me gustò. : Creo quiza a veces la descricpion de un momento es mas intenso que el dialogo directo. Soy mas posmo xD me gusta que el narrador se entrometa y enturbie los dialogos, modifique los tiempos y todo eso...Aunque ello es un gusto personal. De los parlamentos directos se rescata eso, lo directos lo incisivo, la crudeza con que se plantea el dolor el sujeto y la indiferencia de la sujeta.

Saludos, esperando no haber sido demasiado entrometido :P jajaja

Rodrigo Loyola! :P

Med Puc 2008 dijo...

merry, eres un hueon super extraño

igual me gusto tu cuento ; )

Anónimo dijo...

soy de los q se oculta en la noche oscura y en el dia los caballos galopan en mi cabeza

me encanto webon
saludos y un beso

gil

César Ravanal dijo...

es una de la cosas mas lindas q he leido...
y creo q soy un Daniel...

no puedo decir más por acá...



abrazoooo