Las luces de los otros autos pasan rápidas frente a sus ojos, extendiéndose como pequeños rayos que parecen no extinguirse. Está desconcertado, avanza por la carretera sin poder sacarse ninguna palabra de la mente… ni de la piel. Se siente herido, como un escorpión que ante una amenaza se entierra su propia cola, porque aunque luego el supuesto peligro pase, la herida queda hecha. Sabe que actuó mal, sabe que no debió decir lo que dijo, pero no es bueno pidiendo disculpas, las palabras no suelen salir de su boca de la forma en que le gustaría, sino que se atropellan unas a otras y por lo general salen las que realmente no quería que salieran.
El semáforo da rojo, le tiemblan las manos y tiene un palpitar horrible en la sien. Puede saborear la tinta de cada una de las palabras que aún permanecen atoradas entre sus dientes. Sólo desea llegar pronto a su casa y meterse bajo las sábanas, para olvidarse de todo y perderse en su propio mundo de fantasía.
Sigue avanzando, en siete interminables minutos está de regreso en su hogar. La soledad lo recibe con una frialdad implacable. Se recuesta sobre la cama y se lanza a llorar. No puede parar. Llora tinta y rabia. Llora amor y llora odio por sí mismo. La calma la trae medio Ravotril que encuentra sobre su velador, se duerme.
A la noche siguiente el teléfono no ha sonado aún y se resigna. Toma un lápiz y papel y camina hasta el balcón, enciende un cigarrillo que no logra terminarse. En una hoja escribe con letras grandes: Lo siento. Avanza hasta el borde y deja que el viento se lleve el pedazo de papel. Nunca fue bueno hablando, siempre prefirió escribir, porque así podía ordenar de mejor manera sus pensamientos caóticos y sin sentido. La caja entera de Ravotril fue suficiente para dormir y no volver a salir de su propio mundo de fantasías.
El semáforo da rojo, le tiemblan las manos y tiene un palpitar horrible en la sien. Puede saborear la tinta de cada una de las palabras que aún permanecen atoradas entre sus dientes. Sólo desea llegar pronto a su casa y meterse bajo las sábanas, para olvidarse de todo y perderse en su propio mundo de fantasía.
Sigue avanzando, en siete interminables minutos está de regreso en su hogar. La soledad lo recibe con una frialdad implacable. Se recuesta sobre la cama y se lanza a llorar. No puede parar. Llora tinta y rabia. Llora amor y llora odio por sí mismo. La calma la trae medio Ravotril que encuentra sobre su velador, se duerme.
A la noche siguiente el teléfono no ha sonado aún y se resigna. Toma un lápiz y papel y camina hasta el balcón, enciende un cigarrillo que no logra terminarse. En una hoja escribe con letras grandes: Lo siento. Avanza hasta el borde y deja que el viento se lleve el pedazo de papel. Nunca fue bueno hablando, siempre prefirió escribir, porque así podía ordenar de mejor manera sus pensamientos caóticos y sin sentido. La caja entera de Ravotril fue suficiente para dormir y no volver a salir de su propio mundo de fantasías.
11 comentarios:
lo que más me gusta de cuando te leo es q, voy armando todo el relato en mi mente en una especie de animación como las de conan, pero más lúgubres y góticas...
igual piola el wn pa dormirse inicialmente con medio ravotril, eso no me hace ni cosquillas...
pq no escribes una novela?
de la onda de david leavitt?
saludos
xD Eso se llama Adaptación pom. Ahaha.
Y no zé quien es David Leavitt
nico la cagaste pa escribir bien, uno se mete mucho en toos los detalles que describes, me gusto mucho, quiero mas!
saludos y hablamos
Aunque me niegues hablarte, escucharte, reir, ver tu rostro y sentir tu cuerpo. Siento que aun me perteneces como el viento silba en la tormenta al filtrase en una vieja ventana mal cerrada de una vieja casa olvidada. Septiembre fue el mes, el que debio nacer nuestra primavera y yo elegi vivir mi invierno. Nosé cuando volvere a reir y a mirar con amor todo lo que me rodea. No quiero pensar otra cosa que emprendiste un viaje sin regreso, dejandome al olvido, sabiendo que me llevas contigo. Que al caminar por el sendero que te traiga de vuelta y te topes conmigo para poder abrazarte, besarte y decirte lo que aun te sigo amando. Leo tus escritos y es una forma de sentirte y estar en la distancia muy cerca de ti, sin que tu lo sepas. Busco algun mensaje entre tus palabras y pienso lo ingenuo que soy, cuando no hay letras para mi. estoy dolido, me traicione, te heri y quiero decirte que lo siento, lo siento, lo siento......
Que angustiante el relato, pero me gustó, es como sacado de esas novelas bien sufridas que algunos ingleses suelen escribir. Saludos!
Cuando se recibe un mensaje asi, quizas escrito con pena, con añoranza, con una carga de recuerdos, no queda mas que pensar que fue importante para alguien. Pero ese alguien debe entender que cuando una paguina se leyo y se comprendio hay que darla vuelta, para seguir leyendo y avanzar.
Pch.
no toy de acuerdo...
creo q la persona anónima del 31 de mayo merece una nueva oportunidad...
o por lo menos tomarse un juguito x ahi
=)
a mi me pasa algo parecido, es dificil decir lo siento, mostrarte vulnerable, pero estoy luchando contra ello, me gusta como escribes
saludos
Anónimo poh obvio.
Me parecen tus escritos repueriles porque simplemente esbozan -ni siquiera aspiran a una representación generacional- y si bien algún desadaptado habrá dicho; "Escribe sobre tu pueblo, porque lo universal son los problemas comunes" pues tampoco hay que vulgarizarlo y llenarlo de espacios comunes.
Llegue acá por el foro de fotech.cl y pinchando -ingenuamente- sobre tu link.
Veo potencial. El pero radica en una suerte de autocomplacencia. como que parte bien el relato pero te echas abajo vos mismo.
Noto que hace tiempo que no escribes. Mocoso escribe, escribe como si se te fuera el alma en ello, da igual que sea en la internet, en un cuaderno que nunca vera la luz editorial, o en las servilletas de los locales de mala muerte que has de frecuentar para que tu forma de "dibujar" el mundo a través de la escritura sea más completa.. Relatando en forma escrita y viviendo mucho es la única forma que mejores...
suerte en el camino.
Que buena Bene, tu comentario. xD
No escribo hace tiempo... y este no es de los mejores...
No sé, mis escritos se mantienen en la oscuridad de mis cuadernos en vez de salir a la luz por este blog. Pero escribo, sigo haciéndolo por lo menos, cada vez que puedo.
buen relato compadre.
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